Diferencias entre tasa fija, variable y UVA en préstamos hipotecarios
Al momento de solicitar un crédito para vivienda, uno de los puntos más importantes es definir el tipo de tasa de interés. En Argentina, los préstamos hipotecarios suelen ofrecer tres modalidades principales: tasa fija, tasa variable y créditos UVA. Cada opción tiene ventajas, riesgos y un impacto distinto en tus cuotas a lo largo del tiempo.
Qué significa una tasa fija en un préstamo hipotecario
Un préstamo con tasa fija mantiene la misma cuota durante todo el plazo del crédito.
- Ventaja: previsibilidad y seguridad, ya que las cuotas no cambian con la inflación ni con el mercado.
- Desventaja: suelen comenzar con tasas más altas que otras modalidades, lo que puede encarecer el inicio del crédito.
Cómo funciona una tasa variable y sus riesgos
La tasa variable se ajusta según indicadores financieros como la tasa de referencia del Banco Central.
- Ventaja: cuotas iniciales más bajas que en la tasa fija.
- Riesgo: si las tasas suben, también lo hacen las cuotas, lo que puede volver el crédito impagable en contextos de alta inflación.
Qué es un crédito UVA y cómo se calcula
Los créditos UVA (Unidad de Valor Adquisitivo) ajustan el capital del préstamo de acuerdo con la inflación medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
- La cuota se calcula en UVAs y se convierte a pesos al momento de pagar.
- Ventaja: cuotas iniciales muy bajas.
- Desventaja: el monto de la deuda y las cuotas pueden crecer significativamente en contextos inflacionarios.
Ventajas y desventajas de cada modalidad
Tasa fija
✔️ Seguridad en el pago.
❌ Cuotas iniciales más altas.
Tasa variable
✔️ Cuotas más bajas al inicio.
❌ Riesgo de aumentos bruscos en la cuota.
Crédito UVA
✔️ Accesible en la etapa inicial.
❌ Riesgo de sobreendeudamiento si la inflación es alta y sostenida.
Ejemplo comparativo entre las tres opciones
Supongamos un crédito de $5.000.000 a 20 años:
- Tasa fija: cuotas constantes de aproximadamente $80.000.
- Tasa variable: comienza con cuotas de $60.000, pero puede subir a $100.000 o más según la evolución de la tasa.
- UVA: arranca con cuotas de $40.000, pero puede duplicarse si la inflación se mantiene elevada.
Cuál conviene según el perfil del solicitante
- Perfil conservador: conviene una tasa fija, por la seguridad en pagos a largo plazo.
- Perfil con ingresos crecientes: puede optar por una tasa variable, aprovechando cuotas iniciales bajas.
- Perfil que busca acceder con menor esfuerzo inicial: elige crédito UVA, aunque debe estar dispuesto a asumir el riesgo inflacionario.
👉 Próximo artículo recomendado: Costos ocultos en los préstamos hipotecarios
